Todo lo que tenés que saber para emprender

Todo lo que tenés que saber para emprender

Si quieres emprender y tener tu propia empresa debes conocer los procesos que seguir. No basta con tener una gran idea y salir a venderla, sino que has de tener muy claros una serie de pasos que te vamos a contar en este artículo.

Montar una empresa desde cero suena muy complicado. En realidad, lo es y por eso conviene conocer todos los pasos que se requieren para llegar a emprender. Pasaremos por muchas fases, desde el desarrollo de la idea y el plan de negocio, pasando por la búsqueda de inversión, la captación de clientes y todo lo que ello implica.

Por otro lado, tendremos qué saber los diferentes requisitos para dar de alta la empresa, algo casi tan importante como todo el resto del desarrollo de la idea. Esto es diferente según el país al que nos refiramos, por lo que en este artículo nos centraremos en la parte de desarrollo de la idea de negocio.

 

Tené muy clara la idea de negocio

Lo primero que debes saber es qué vas a vender, o qué servicios vas a ofrecer a tus potenciales clientes. Es decir, tendrás que definir muy bien la idea de negocio. No basta con tener una buena idea, sino que debes evaluarla y comprobar que sea algo viable. Que se pueda hacer.

Para plasmarla por escrito y poder analizar esa viabilidad, deberías reflejar lo siguiente:

  • La descripción del producto o servicio que vas a ofrecer al mercado, explicando qué necesidad cubre. Ten en cuenta que si la necesidad que se cubre es nueva o muy específica, tendrás poca competencia; por el contrario, cuanto más común, mayor será la competencia.
  • También debes explicar cuál es tu clientela potencial. Es decir, saber a quién va dirigido el producto o servicio. En este punto debes concretar muy bien qué características esenciales tienen esos clientes objetivo.
  • Toca hacer análisis de la competencia. Es decir, tenemos que conocer de manera exhaustiva los productos o servicios que posee cada empresa que sea competidora: características, precios y, también, que métodos o estrategias utilizan para darlos a conocer.
  • Hay que expresar con claridad qué valor añadido aportará ese producto, qué lo va a diferenciar, por qué será una mejor opción que los productos de la competencia.

 

Es hora de diseñar el Plan de Negocio

El plan de negocio (o plan de empresa) debe partir siempre de una idea de negocio «apta». Aunque verás que parece que repetimos parte del trabajo del punto anterior, es importante definir primero la idea, y luego diseñar el plan sin cometer los errores más típicos. Estos son los puntos esenciales que debes cubrir en él:

1) El resumen ejecutivo en el que vas a destacar lo más importante de lo que vas a desarrollar más adelante en el Plan, sin detalles. Es una manera de comunicar los objetivos y cómo vas a lograrlos, además de por qué confiar en la empresa. Es lo primero que se va a leer, y es clave para causar buena impresión. Debe ser realista y estar pensado para atraer a socios o inversores. También debe ser sencillo para que se comprenda a la perfección, sin ambigüedades.

2) El objetivo, explicado. Es el segundo punto crucial del Plan de negocio, así que es hora de profundizar en el objetivo, en qué se quiere conseguir. Lo has esbozado en el resumen, pero ahora hay que detallarlo con total claridad, que no queden dudas. Plantea objetivos a corto, medio y largo plazo y qué beneficios habrá para la empresa y los inversores.

3) Explica el producto o servicio que ofrecerá la empresa. Es el momento de explicarlo con detalle y hacerlo muy atractivo para los inversores y los socios.

4) Define el camino que vas a seguir para conseguir los objetivos. Es necesario que no dejes nada al azar y que dispongas bien claro qué pasos vas a seguir apoyándote, además, en un calendario razonable.

5) ¿De qué medios dispones para empezar el emprendimiento? Aquí entra desde la fuerza de trabajo que contrates, pasando por  tu experiencia, tus habilidades, herramientas y también el capital de que se dispone.

6) Estudio del mercado detallado que demuestre la viabilidad y respalde el Plan. Debe reflejarse desde las tendencias de consumo, hasta de quién es la competencia y por qué tu producto tendrá hueco en el mercado.

7) Estrategia de marketing, algo vital para cualquier negocio. Refleja en este apartado cómo será la promoción, los lugares de venta (ya sean lugares físicos como una tienda, o a qué regiones venderás). También se incluye aquí el perfil del público potencial y cómo se va a crear la necesidad de compra.

 

Conseguir inversores

Los inversores son fundamentales para que muchas pequeñas empresas puedan arrancar con su actividad. Para encontrarlos debes tener varias cosas claras. La primera es que debes tener una confianza plena en tu proyecto para poder vendérselo a otros. La segunda, que los inversores se fijarán detenidamente no sólo en ti y en tu discurso, sino en la idea y qué retorno de la inversión van a obtener (ROI).

Teniendo esto claro, y con tu Plan de negocio bajo el brazo, es el momento de identificar los inversores a los que quieres captar, e ir a por ellos. ¿Qué tipo de inversores son habituales para las pymes?

  • Friends, Family and Fools: familia, amigos y conocidos a los que pueda interesar tu proyecto. Normalmente, se recurre a los FFF para proyectos con necesidades bajas de inversión.
  • Business Angels, que son inversores privados que invertirán su patrimonio en ideas innovadoras en sectores de su interés. Suelen pedir a cambio un porcentaje de participación en los beneficios de la empresa.
  • Aceleradoras: son instituciones que invierten en empresas en desarrollo para acelerar su crecimiento. También suelen pedir a cambio una pequeña participación en la empresa (más pequeña que la típica de un Business Angel).
  • Crowdfunding: una forma de financiación colectiva de pequeños inversores que buscan proyectos innovadores.

 

 

 

 

Fuente: Universia

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