El arte de hablar en público: consejos expertos

El arte de hablar en público: consejos expertos

Pararse frente a un grupo de personas con algo que decir nunca es sencillo. No importa la situación, ya sea en una clase o con motivo de una conferencia, la oratoria puede generar nervios y ansiedad en el orador. No todo el mundo domina el arte de hablar en público y eso puede arruinar una presentación.

Es que, aunque parece una tarea simple, hablar en público es todo un arte. Y como tal, existen academias especialmente dedicadas a enseñarla, así como también profesionales especializados en oratoria y comunicación que brindan sus consejos para que cualquier interlocutor se sienta seguro al momento de expresar sus ideas o conocimientos en público.

¿Cómo se puede reducir el miedo al fracaso en estos casos? Siguiendo algunas recomendaciones que hemos recogido para ti, aunque, antes, te aconsejamos que profundices en lo que significa el arte de hablar en público.

 

¿Qué es el arte de hablar en público?

El arte de hablar en público se define como el acto o proceso de hacer discursos y saber comunicarse oralmente de forma efectiva con una audiencia.

Pero el proceso de hacer discursos en público va mucho más allá del tiempo cara a cara con la audiencia. Implica mucho trabajo de preparación. Asimismo, definir el hablar en público como un arte implica aceptar que supone bastante más que una simple comunicación oral: es el paquete completo del escenario, la iluminación, el diseño, el sistema de sonido y muchos otros elementos.

Es por ello que las definiciones convencionales del arte de hablar en público no hacen justicia al acto de pronunciar un gran discurso. Estos son algunos de los mitos comunes que rodean a hablar en público:

  • Hablar en público supone dirigirse a una gran audiencia. Puede que no sea necesario. Podría tratarse de una audiencia de una sola persona. Mientras se esté comunicando con alguien más, se considera hablar en público.
  • Hablar en público es un arte. Aunque es cierto, tan solo constituye una verdad a medias ya que hay pasos y métodos para pronunciar un discurso que lo convierten en una ciencia. Cuando se describe algo como un arte, la gente tiene la idea de que es una habilidad que tienes o no tienes, y que es algo innato y difícil de aprender y eso no sucede con el arte de hablar en público, que puede perfeccionarse con la práctica.
  • Hablar en público implica solo la presentación oral. Además de las palabras, el tono y las señales que manda el cuerpo (comunicación no verbal) ayudan a configurar el mensaje que recibe la audiencia. Hablar en público no se trata solo de lo que se dice, sino, lo que es más importante, de cómo se expresan las ideas que se quieren compartir.
  • Hablar en público es, ante todo, una cuestión de contenido. El contenido es el esqueleto del discurso. Pero debe vestirse ese contenido con las habilidades para transmitirlo o, de lo contrario, se perderá la efectividad del mensaje.
  • Es más difícil prepararse para un discurso de dos horas que uno de cinco minutos. No necesariamente ya que, si se tiene todo el tiempo que hace falta para pronunciar un discurso, eso significa que hay mucho margen para transmitir el mensaje principal. Pero cuando se dispone de un tiempo limitado para exponer una idea, entonces es importante hacerlo de manera efectiva.

Aprender a hablar en público distingue a alguien del resto, le ayuda a hacerse notar y recordar y le otorga autoridad e influencia sobre las personas en el público.

 

10 consejos para tener éxito al hablar en público

1) Practica

Formal o informal, plasmado en papel o no, seguro tienes un discurso en tu mente. Independientemente del formato en que manejes lo que pretendes decir, lo más recomendable es que practiques una y otra vez la forma en que lo dirás. Solo repitiéndolo una y otra vez podrás asegurarte de tenerlo completamente claro.

2) Habla sobre un tema que conoces

Si el tema nos es extraño, aunque investiguemos durante horas nunca será suficiente como para crear esa sensación que se genera cuando hablamos de algo que conocemos y con lo que estamos acostumbrados a tratar.

3) Conoce a tu público

¿Quiénes son? ¿Qué van a buscar? ¿Qué esperan de ti? ¿Qué puedes ofrecerles? Pensar un discurso no alcanza, hay que pensarlo de acuerdo a un determinado público, al que previamente se necesita imaginar.

4) Crea un comienzo impactante

El primer minuto es el que determinará que te escuchen con atención o que simplemente se sienten ahí esperando a que tu intervención termine. Si creas un comienzo impactante te asegurarás de que ocurra lo primero.

5) Imagina

Inventa en tu mente distintas situaciones y piensa cómo las resolverías de forma exitosa. Quedarte en blanco, tener un problema técnico, olvidar una parte de tu discurso, enfrentar a un público apático, etc… Imagina todas las situaciones negativas que puedas y piensa en cómo las resolverías.

6) Encuentra un tono de voz que te quede cómodo

Muchos oradores intentan alcanzar un tono de voz que pueda sonar más profundo o importante, sin embargo, no es este el que mejor resulta para todos los oradores. Lo fundamental es que cada persona logre sentirse cómoda con el tono de su voz, y que no se canse al instante para asegurar que podrá mantenerse hablando toda la velada.

7) Crea un discurso con ritmo

Las exposiciones monótonas aburren a los oyentes, que pueden manifestar su descontento y poner nervioso al orador. Para evitarlo lo más recomendable es crear discursos con ritmo, divertidos para escuchar, pero también para pronunciar.

8) No seas demasiado breve, pero tampoco un aburrido

Por lo general, las personas pueden prestar atención a una charla durante aproximadamente 20 minutos. Ese es el tiempo ideal, en el que deberías poder decir todo lo que necesites. Si tienes que superarlo, pero tu discurso es fluido el exceso de tiempo no marcará la diferencia, pero si te extiendes y solo aburres a tus oyentes las cosas no saldrán del todo bien.

9) Habla con el cuerpo

El lenguaje corporal es sumamente importante, pues transmite ideas y sentimientos a los oyentes. Cuidarlo será fundamental para tener éxito en un discurso, así que te aconsejamos prestar atención a la forma en que te paras y los gestos que realizas con las manos para acompañar la charla.

10) Aprende a lidiar con el silencio

Vas a hablar, pero de todos modos tiene que saber lidiar con el silencio. Las pausas que hagas en tu discurso son fundamentales para permitir a los oyentes seguirte el paso, pero también para comunicar las ideas en las que quieres centrarte. A veces un momento de silencio puede decir más que mil palabras.

¿Soportarías la presión de hablar en público?

 

¿Qué detalles resaltan cuando una persona habla en público?

Desde la Universidad de Harvard, recomiendan tener en cuenta algunos detalles que resaltan cuando una persona habla en público. Se trata de cuestiones fáciles de controlar, pero que hay que tener en mente al pronunciar un discurso, si se quiere empezar a dominar el arte de hablar en público.

Entre estas cuestiones destacan evitar leer los apuntes que se lleven, pero también tratar de no recitar de memoria en ningún momento lo aprendido. Buscar la naturalidad y darle un toque más auténtico dejando entrever nuestra personalidad es otro punto a tener en cuenta. Y, por último, ser conscientes en todo momento de los gestos que se hacen con las manos al hablar y del tono de voz que se utiliza.

Compartilo