Consigue darle a tus trabajos universitarios un toque personal

Consigue darle a tus trabajos universitarios un toque personal

Cómo maquetar un trabajo universitario es una de las cuestiones más buscadas por todos los alumnos que están en esa fase de su carrera. Como te imaginarás, tiene su truco, y muchas universidades y facultades ponen sus reglas y normas específicas para la redacción de tesis, trabajos o TFG. Vamos a ver las claves de redacción para los trabajos universitarios.

El trabajo de fin de grado, la tesis, un trabajo importante para una asignatura clave… Todos pasamos por esos momentos en que debemos realizar un trabajo de envergadura y presentarlo como se merece.

Es muy posible que tu facultad o la escuela en la que estás realizando tus estudios tenga sus propias normas de publicación y maquetación. Los manuales, guías o plantillas para elaborar estos trabajos pueden estar disponibles a través de Internet, aunque a veces es necesario pedírselo a tu tutor, o buscarlo de manera menos online.

Además de tener las normas a tu disposición para consultarlas en todo momento, necesitarás apoyo software para enfrentarte a la maquetación de los trabajos. Vamos a ver unos programas que son casi gratis para ponerse a la tarea.

 

Programas para maquetar trabajos universitarios

La maquetación no es una tarea sencilla, pero si no existe mucha complicación en el trabajo, puedes hacerla con la ayuda de estos programas.

 

Microsoft Word

¿Necesitas un potente y caro programa de maquetación? No, la verdad. Con Word tienes todas las herramientas de maquetación típicas disponibles. Puedes utilizar plantillas predefinidas y personalizarlas a tu gusto, o partir de cero para generar tu propio trabajo único.

Podrás ajustar el formato de página, elegir la fuente o fuentes para utilizar en tu trabajo, modificar los colores, incluir imágenes y colocar el texto alrededor de ellas (existen muchas opciones), personalizar la cabecera y el pie de página, insertar citas y notas al pie, utilizar columnas e insertar gráficos y tablas, entre otras muchas opciones.

No es el programa más preciso del mundo (a veces, colocar una imagen puede desbaratar parte del diseño), pero, si lo tienes instalado ya, ¿por qué no probarlo?

 

LaTeX

A priori, LaTeX parece un programa complicado de utilizar. Sin embargo, es un software libre para el maquetado de textos que da una alta calidad tipográfica. Su principal aplicación está en la generación de artículos y trabajos científicos o de estudios técnicos porque es especialmente efectivo a la hora de introducir expresiones matemáticas complejas.

Scribus

Scribus es un programa de maquetación de código abierto y gratuito que, a pesar de parecer un poco anticuado, contiene todas las herramientas necesarias para trabajar de manera profesional. Lo bueno que tiene es que está pensado para hacer accesible la maquetación a los principiantes.

Vas a poder trabajar con modelos predefinidos, o bien generar tus nuevos documentos; tiene soporte para capas, imágenes vectoriales, guías y cuadrículas inteligentes; también podrás añadir fácilmente imágenes y alinear todos los elementos y las páginas maestras, de manera que se pueda realizar la aplicación recursiva de encabezados, bordes y números de página. En resumen: completísimo y gratis.

Además, cuenta con una completa wiki donde podrás consultar cualquier duda sobre el uso, las opciones y aplicaciones de este software.

Consejos para maquetar un trabajo para la universidad

Por norma general, un trabajo universitario tiene que seguir unas normas mínimas de estructura, calidad y maquetación. Como decíamos al inicio, las escuelas y facultades tienen casi siempre sus normas de estilo al alcance de cualquier alumno, así que ese sería el primer y más importante paso: conseguirlas, leerlas y entenderlas bien.

Con eso ya tienes la receta para empezar con la maquetación. Se supone que ya tienes todo el trabajo hecho y tan sólo falta esa última tarea, aunque puede haber casos en los que es más sencillo preparar primero las plantillas de las diferentes páginas y luego introducir el texto.

En todo caso, los trabajos universitarios suelen tener esta estructura (que puede variar, claro):

  • Portada, que normalmente tiene una estructura muy definida y suele ser sobria, poco recargada y concisa, conteniendo datos como título y subtítulo, nombre y apellidos del autor o autores, asignatura, titulación…
  • Tabla de contenido (índice), que se suele colocar antes del texto y que enumera cada capítulo y sección. En ocasiones es necesario incluir índice de ilustraciones o gráficos. Te recomendamos que utilices un programa capaz de generar esas tablas de manera automática o asistida.
  • Introducción breve que condense el objetivo y alcance del trabajo.
  • Desarrollo, que es propiamente el trabajo en sí. Estará estructurado en capítulos y secciones y debe seguir un orden expositivo lógico y sencillo de seguir.
  • Conclusiones, la síntesis de las ideas principales del trabajo que lo cerrarán.
  • Comentario personal relacionando tus conocimientos con el desarrollo del trabajo y emitiendo un juicio crítico sobre lo que el texto o la temática te sugiere.
  • Bibliografía exhaustiva, ordenada alfabéticamente.
  • Anexos, que aglutinan información adicional que complementa el trabajo como tablas estadísticas, cuestionarios, gráficos y todo aquello que hayas necesitado para la elaboración del texto.

 

 

 

 

Fuente: Universia

Compartilo